Dos palabras.
Un verano inolvidable.
Cuando eres un artista, todo tiene que ser perfecto.
O eso creĆa, hasta que mi profesor me dijo que mi perfección era aburrida y poco original. Estudiar en Florencia me ha enseƱado una cosa: No sĆ© nada cuando se trata de lo que hace que el arte sea verdaderamente hermoso.
AsĆ que, con las palabras de mi profesor en el oĆdo, salgo una noche y decido decir que sĆ a todo lo que se me presente hasta que salga el sol.
Por supuesto, no esperaba que apareciera.
Liam Benson, el artista melancólico, sexy y torturado de mi clase al que no soporto. Tiene una visión agria del mundo y un ego tan grande que nadie podrĆa acariciarlo adecuadamente para su satisfacción.
Cuando se entera de lo que estoy haciendo, se apropia de mi noche de “sĆ”.
Y después de sólo doce horas con él, estoy desesperada por mÔs.
Pero Liam estĆ” huyendo de mĆ”s cosas de las que yo podrĆa entender, y con su corazón resguardado y una opinión formada sobre la vida, no tengo ninguna posibilidad.
Me convenzo de que podemos mantener una relación casual.
Pero alejarme de Ć©l al final del verano es tan imposible como pintar fuera de las lĆneas.
SolĆa pensar que cuando eres un artista, todo tiene que ser perfecto.
Resulta que todo tiene que ser doloroso, desordenado, y fugaz.
Si solo lo hubiera sabido antes de caer bajo el hechizo de Liam Benson.



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